ContrataciónLey 80 de 1993 consagra el principio de “arreglo directo” como deber de las entidades públicas y contratistas de intentar dirimir sus controversias.
Ley 80 de 1993 introdujo el principio de "arreglo directo" como deber para la solución de controversias en contratos estatales, instando a las partes a realizar un intento real de dirimir sus diferencias.
















